Tipos de calefacción
Mucho se puede hablar de cual es el mejor método de calefacción para una casa. Dependiendo del
tamaño de la misma, deberíamos escoger un tipo de calefacción determinado. Según mi opinión, los
mejores métodos para casa grandes serían, primero la calefacción de gasóleo, después la de gas y,
por último, acumuladores eléctricos.
Pero, aunque tengamos calefacción en la casa, ¿a quien no le gusta la visión y el olor del fuego a
tierra? Siempre es agradable ver bailar las llamas y el crepitar de la la madera al arder. Un buen
fuego puede complementar las carencias de una vieja instalación de calefacción o formar parte
importante de una instalación nueva. Para ello, deberíamos revisar las posibilidades que existen hoy
en día y su utilidad a nivel doméstico.
Veamos las opciones que tenemos:
Calefacción central: De gasóleo, gas, eléctrica… Suele instalarse para calentar toda una casa.
Puede haber grandes diferencias de temperatura de confort en cada una de las estancias si no
disponemos de un termostato que permita regular la temperatura en cada una de ellas.
Estufas: Destinadas a calentar una única estancia. Suelen emplearse cuando se necesita.
calentar una estancia de la forma rápida posible.
Chimeneas: Son las más estéticas. Dependiendo del tipo instalado, conseguiremos un mejor.
rendimiento (eficiencia energética). Esto es: La cantidad de combustible que debemos
emplear para conseguir calentar la estancia.
Naturalmente, y dependiendo del sistema de calefacción que escojamos, deberemos usar un tipo de combustible u otro: Madera, pellets, bioacohol, etc.







